Los romanos construyeron en este antiguo pueblo, hoy barrio de Salamanca, unos baños para el tratamiento de la sarna aprovechando las aguas termales que, casi en superficie, se encontraban en la orilla izquierda del Tormes. Junto a la construcción sanitaria se encontraba un templo dedicado a la diosa de la salud.
Eran instituciones benéficas que nacieron “al calor y sombra de la Universidad” y estaban destinadas a alojar a jóvenes estudiantes con capacidades académicas y escasos recursos económicos.
“Mi maestro y como un segundo buen padre fue el director del manicomio, D. Ángel Domínguez Borreguero. Era una persona exquisita en su trato, muy introvertido, de una moral y honestidad irreprochables y un profesional extraordinario” (Alfonso Ledesma Jimeno).
“Para facilitar la extracción de sangre, los galenos se ayudaban de sanguijuelas que adquirían en establecimientos suministradores que las criaban y despachaban, debidamente operativas, para acometer la labor de extraer sangre a los enfermos necesitados de sus beneficios”
Este patio tan emblemático tiene forma rectangular y constituye un conjunto monumental con la fachada universitaria, hasta el punto de que parece concebido desde el Renacimiento; sin embargo, esto no fue así hasta el siglo XVII.
Desde que, en 1905, se le ocurrió a Mariano de Cavia sugerir que en España se celebrase el centenario del nacimiento de Cervantes han sido infinidad los trabajos
“Con este artículo pretendo aclarar que, al hablar de Santa Ana en Salamanca, no podemos reducir su presencia a una sola institución religiosa, más bien estamos hablando de cuatro”
Al Paraninfo, o antigua cátedra de Derecho Canó-nico, se accede a través de una puerta situada en el rincón noreste del claustro y presenta un aspecto diferenciado del resto de aulas merced a la reforma llevada a cabo en 1862 y a los cambios realizados por el rector Tovar, en 1954, con ocasión de la celebración del VII Centenario de la Universidad, hasta tener el aspecto que ofrece en la actualidad.
Su perfil biográfico ofrece varias facetas que no son comunes a todos los profesionales de la Medicina; el, doctor Íñigo Maldonado, descubridor de un bacilo, fue médico, docente, investigador en un laboratorio de Microbiología y empresario, y hasta le interesó la política en algún momento de su vida
En Salamanca se dio un ejemplo que todavía se recuerda en el callejero, Juan Antonio Picornell y Obispo, que con tan solo tres años y medio fue examinado por primera vez por doctores de la Universidad de Salamanca