“Un futuro bastante incierto”. Eso es lo que augura el informe demográfico sobre la profesión médica en la provincia elaborado por el Colegio, que pone sobre la mesa una fotografía con muchos interrogantes, como el que plantea el hecho de que el 70% de los médicos superen los 55 años en la mayoría de los centros de salud salmantinos
“Estuvo algún tiempo en la Casa de la Salud, que se acababa de inaugurar. Esta institución médica buscaba profesionales capaces de aportar algo interesante a la ciencia y, a ser posible, algo descubierto por estudio, práctica e investigación”
En España, el punto de partida de la arquitectura de hierro se debe a Alberto de Palacio, distinguido ingeniero y arquitecto bilbaíno, autor del Puente Colgante de Portugalete y de la estación de Atocha de Madrid, que siguió las pautas de Gustave Eiffel.
El pasado 3 de enero nos dejó José Almeida Corrales, médico, profesor de Traumatología y artista, pero también esposo, padre, abuelo, amigo, compañero… Él, que siempre quiso ser arquitecto, llegó a decir que, si volviera a nacer, elegiría de nuevo la Medicina sin dudarlo, porque “quien ha sido médico queda marcado para siempre”. Hoy es su recuerdo el que quedará grabado con pincel eterno en el corazón de quienes le quisieron. He aquí una muestra de su huella. También seguirá plasmada en estas páginas gracias al ‘Desván de Arte’ desde el que se asomaba a su querida Salamanca.
La vocación artística y la dedicación de Patricia González y Marta Huélamo, MIR de primer año, han puesto los cimientos de un proyecto ilusionante y solidario que ya cuenta con 30 médicos y tiene vocación de continuidad
El artista y médico jubilado dona su biblioteca personal a la Facultad, que ha dado su nombre a dos salas en las que es posible conocer la evolución de la especialidad durante toda la segunda mitad del siglo XX
Para concluir esta serie de relatos vivenciales sobre Salamanca Monumental falta por referirme al periodo más reciente de la actividad edilicia de nuestra ciudad, para hacer mención de algunas edificaciones que han supuesto “un antes y un después” en la intrahistoria salmantina; máxime si he sido testigo de excepción por haberlo vivido en directo en la segunda mitad del siglo XX.
“Los médicos oculistas que la prensa local y las ‘Memorias de la Universidad de Salamanca’ señalan reiteradamente son numerosos, pero no se habla de una figura tan excepcional que fuera guía de los restantes oftalmólogos de esta ciudad”
En los últimos días de octubre de aquel año se conocieron las estadísticas oficiales sobre la epidemia. Solamente dos pueblos, de los 386 que tenía entonces la provincia, estuvieron libres de la enfermedad: La Atalaya y Valsalabroso
Con su séptimo libro, Jesús Málaga Guerrero inicia una trilogía que se asoma a la vida diaria de los salmantinos desde los inicios del siglo XX, cuando España perdió sus últimas colonias, hasta su llegada a la Alcaldía, casi recién estrenada la democracia