Alfredo Medina Corbalán, hijo de don Antonio Medina y de doña Emilia Corbalán de los Hoyos, nació en Salamanca en 1891. Sus dos hermanos eran mayores que él: Antonio fue letrado en Salamanca y Julio fue médico. Alfredo se casó en 1919 con Consuelo Rodríguez García, de la familia de los Galache de Fuenteliante, ricos ganaderos. Este matrimonio tuvo dos hijos, Julia, la primogénita, y Alfredo Santiago Castor, el más pequeño.
“La judería salmantina tuvo hospital, hospedería, carnicería con matadero de animales para su sacrificio según la ley de Moisés y fosario. Tras el descubrimiento de la imprenta, gran número de judíos se dedicaron a la edición de libros”
“La dificultad para seguir la actividad de este hospital y de sus cofrades se debe a que es citada en la documentación del Hospital General de la Santísima Trinidad y en la generada por el Cabildo con distintos nombres, diferentes al primitivo: San Sebastián, Santa María, San Juan, Santo Domingo y Santa Lucía de los Mozos. Villar y Macías aporta una explicación a tanto cambio de nombre: fue asumiendo el de las hermandades que se iban añadiendo a la primitiva de los Escribanos”
“Con un turbio episodio protagonizado ‘por algunos religiosos indignos de su nombre’ finalizaron los cien años de permanencia en Salamanca de los frailes del convento de San Antonio el Real”
El autor recorre la trayectoria de los especialistas que ejercieron en Salamanca durante el funcionamiento de una institución decisiva en la atención sanitaria de la época
“En esta sección, hoy me agrada presentar a un eminente doctor que tuvo en grado sumo ambos atributos: ser un indiscutible y magnifico médico y contar con una historia muy interesante”
En el año 1727, al abrir una sepultura en el interior del Muy Religioso Convento de Canónigas Regulares de la Orden de San Agustín con la advocación de San Pedro de la Paz, “se encontró un cuerpo entero, desconociéndose a quién pertenecía ni el tiempo que había estado depositado en aquel lugar”
Ejerció durante 21 años como catedrático de la Facultad de Medicina, «donde tuvo alumnos francamente entregados al aprendizaje de sus enseñanzas» y donde creó «una señera escuela de puericultura»
“Echando la vista atrás, comprobamos que, en la actualidad, se reproducen los nocivos modelos de conducta del pasado (…). Para cotejar en el tiempo este grave problema social, se hace necesario recurrir a la historia, en este caso, de Salamanca, para encontrar semejanzas”
Segunda y última parte del trabajo iniciado en el número anterior de ‘Salamanca Médica’ el que Jesús Málaga repasa la presencia de médicos y otros profesionales sanitarios en las logias masónicas de Salamanca capital y su provincia