El papel del facultativo no es sólo prescribir un tratamiento o verificar tal operación, es también tranquilizar a quien sin motivo esté preocupado y devolver la alegría de vivir a muchas personas*.
El autor continúa la serie de textos sobre los títulos médicos impartidos en la ciudad
“Íntegro, bondadoso, inteligente, servicial. Trabajador infatigable, preocupado siempre por el servicio a la justicia y haciendo de su profesión un verdadero sacerdocio”
Una de las familias nobles salmantina de más rancio abolengo fue la de los Solís. Sus miembros desempeñaron cargos de gran responsabilidad en la ciudad y fuera de ella. Hasta catorce Solís es ocuparon el puesto de Regidor de Salamanca y seis de ellos ostentaron el sillón de Adelantado de Yucatán.
El autor inicia una serie de textos sobre los títulos médicos impartidos en la ciudad
Los médicos nos hemos tenido que enfrentar con la depresión y sus más funestas consecuencias, el suicidio, que en cada ciudad o pueblo responde a un ritual preestablecido asumido por la colectividad. Los salmantinos inmersos en la desesperación, cuando veían todo perdido, se trasladaban, como si estuvieran imantados, hasta la Peña Celestina y desde allí, desde lo más alto de la misma, se dejaban caer al vacío. El Paseo del Desengaño es el camino que discurre desde el barrio de Santiago hasta la Judería. Era un estrecho sendero que recibe el nombre de una de las causas más frecuentes de suicidio, el Desengaño.
Con frecuencia quien pretende escribir cierta biografía, quiere encontrar en la historia de la persona elegida grandes méritos, hechos notorios y extraordinarios, pues contarlos dará justificación a su trabajo. Suena mucho el nombre de un personaje, al parecer, francamente popular y conocido. Se emprende su estudio, pero resulta que no se halla lo buscado, y no por dejar de escudriñar en los ámbitos apropiados o científicos, sino porque posiblemente nada “excepcional” de él cuenta para la posteridad. Cuando las cosas salen así, se viene a aceptar que, desde el punto de vista histórico, ni la persona biografiada llegó a ser una eminencia, ni siquiera declarada muy ilustre.