En esta nueva sección pretendo reflexionar sobre el dibujo y la pintura, a la vez que expresar vivencias gráfico-literarias de mi ciudad, Salamanca, bien a través de sus monumentos o de sus gentes y, como no podía ser de otra forma, lo hago con pasión.
En este recorrido gráfico-literario por la Salamanca monumental que hoy inicio, pretendo recoger aspectos diversos, que no por conocidos desmerecen ser recordados. Con ello pretendo pasar revista a una serie de edificios salmantinos consagrados por el paso del tiempo, comenzando por aquellos que tuvieron su origen en la Edad Media.
Este insigne doctor, estuvo siempre entregado al estudio con afán de superación; fue prototipo de caballero y persona de conciencia muy recta. Su vida se caracterizó por la sencillez y supo rodearse de profundo respeto y del más exaltado cariño. Se llamaba Serafín Pierna Catalán. Las siguientes líneas tratan de recordarlo.
El autor repasa la historia de estos centros y su importancia en los siglos XV y XVI
Pellicer, citado también por Villar y Macías, cuenta otros sucesos estudiantiles de triste recuerdo. En marzo de 1644 se produjo en Salamanca una revolución estudiantil contra un juez de la Chancillería al que quisieron ahorcar y al que le quemaron los archivos donde se almacenaban los expedientes de los procesos habidos. El corregidor, García de Cortés, salió en defensa de la justicia y la refriega se saldó con multitud de heridos entre los que se encontraba Diego Ordoñez, de la Orden Militar de Calatrava.
No creo que pueda hacerse un elogio mayor de un docente que señalar con toda justicia que creó escuela de internistas… Precisión, serenidad, claridad en la labor docente… Equilibrado sentido, fina ductilidad y capacidad de comprensión.
Logró un prestigio bien ganado, siendo un excelente cirujano y un extraordinario pedagogo Nacimiento y primeros estudios. Bachiller a los 17 años Adolfo Núñez Rodríguez nació en Salamanca en septiembre de 1889. Realizó los estudios de Instrucción Primaria en esta ciudad, e igualmente los de Enseñanza Secundaria, que cursó en el Instituto General y Técnico.
Vista en una primera exposición unas semblanzas biográficas del Dr. Moraza, en esta segunda, para completar su biografía, recojo anécdotas e informaciones que me han comunicado oralmente diversos médicos, y he obtenido de publicaciones y de Internet.
El autor concluye la serie de textos sobre los títulos médicos impartidos en la ciudad