En 1605 llegan los trinitarios a Salamanca y se instalan en la iglesia de San Miguel de los Huertos, extramuros. Veinte años más tarde, ante el temor de las reiteradas crecidas del Tormes, se trasladan a la antigua plaza de San Adrián, hoy plaza de Colón. De ese antiguo monasterio de los Trinitarios Descalzos de la Orden de la Merced solo se conservan la iglesia y la fachada del convento, así como algunas edificaciones interiores que se han incorporado al recién inaugurado edificio que alberga los Nuevos Juzgados y que, con anterioridad, acogía las dependencias de la casa-cuartel de la Guardia Civil.
Una persona amable que ya destacó como alumno de la Facultad de Medicina de Salamanca, donde también fue docente. Como investigador, le otorgaron numerosos premios por los avances alcanzados, y pasó consulta de su especialidad, la Otorrinolaringología, tanto en el Hospital Virgen de la Vega como en su casa de la calle Fray Luis de Granada. En su faceta más personal, tuvo tiempo de escribir un libro sobre su pueblo, Villavieja de Yeltes, y especializarse en Genealogía.
Los piojos, liendres, pulgas y chinches estaban a la orden del día, y las ropas de los pacientes tenían que ser escaldadas
Colegio de la Real Compañía de Jesús o La Clerecía Los jesuitas se establecieron en Salamanca en el siglo XVI, en un austero edificio de traza clasicista situado frente al Colegio del Arzobispo Fonseca, que yo conocí en mi infancia como hospicio y hoy es colegio de enseñanza media Maestro Ávila. De allí, los miembros
Trabajador, culto, sabio, afable y excelente persona, y merecedor de los premios, distinciones y homenajes que se le han dado, Sánchez Granjel “no dejó faceta, rama o especialidad que no estudiase”. Intelectual de memoria extraordinaria, sabía recordar en sus disertaciones anécdotas, hechos y personas. Afable, todo entrega y generosidad, supo conquistarse las simpatías de cuantas personas le trataron y le conocieron.
El convento de San Antonio del Real tiene detrás una historia relacionada con la Medicina de la ciudad de Salamanca
En las inmediaciones de la ermita de los Milagros se encontraba el llamado hospital de San Lorenzo y San Bartolomé
Tras licenciarse en Medicina, comenzó su labor asistencial como médico titular del pueblo de Nava de Béjar, en plena epidemia de la gripe. En 1921 aprobó las oposiciones a la Beneficiencia Municipal de Salamanca, y en 1925 comenzó a dar clases en la Facultad de Medicina. Desde 1926, y durante once años, fue presidente del Colegio de Médicos.
En las páginas del libro también tiene cabida lo vivido como catedrático de Psicopatología del Lenguaje
Una gran figura salmantina. Prestigioso médico, se ganó la confianza y el respeto de toda una generación de Salamanca, en la que se destacó por sus muchos y relevantes méritos. Adquirió generales simpatías por su carácter abierto, su bondadoso trato y su capacidad para granjearse amigos.