Ante el reciente fallecimiento de Juan Barjola, uno de los más reconocidos y singulares pintores españoles de la segunda mitad del siglo XX, nuestro colaborador habitual de arte, Miguel Ferrer, amigo íntimo del artista, homenajea en estas páginas una de sus facetas más brillantes, la tauromaquia.
Dedicamos un segundo número a la figura de Agustín del Cañizo García. En él, tras un breve repaso a su nueva etapa en Madrid al abandonar Salamanca, reproduciremos algunas de sus máximas de vida y algunas de las opiniones que suscitó entre discípulos, colaboradores y compañeros.
El 25 de abril de 1935 se pone la primera piedra del sanatorio antituberculoso con mayor capacidad de España. Un hospital con 500 camas, que al final quedaría en 601, se situaba a menos de tres kilómetros de la carretera de Salamanca a Ciudad Rodrigo. Las obras iban a buen ritmo cuando estalla la guerra y es nombrado el general Severiano Martínez Anido, que durante muchos años daría su nombre al centro, presidente del Patronato Nacional Antituberculoso. La Diputación Provincial se dirige a la Dirección General de Prisiones para solicitar la concesión de brigadas de reclusos, que permitiese seguir con la construcción, petición que aprueba dicha institución a finales de mayo de 1937.
Irrumpimos en este número en la tranquilidad de Joaquín Montero Gómez, un cirujano sobradamente conocido en Salamanca por su dilatada trayectoria profesional y docente. Tras un año prácticamente de total retiro, a causa de la enfermedad, don Joaquín ha accedido amablemente a una vuelta a la vida pública a través de estas páginas. En ellas no sólo da cuenta de algunas de las claves de su brillante carrera: familia, trabajo y amistad. También pone el dedo en la llaga al hablar de preocupaciones muy actuales del ámbito político, social y médico. La elegancia de su verbo sigue mereciendo mucho la pena.
En los tiempos modernos, las necesidades que constantemente están cambiando en los “niños, adolescentes y adultos jóvenes” han tenido un tremendo impacto sobre los servicios médicos pediátricos. Pero, ¿qué es un pediatra y qué lo hace diferente del resto de los guardianes de la salud?
El profesor Cañizo obtuvo la Cátedra de Patología Médica de Salamanca con 27 años, los mismos que permaneció en ella
También en el cine español hay películas notables que ofrecen interesantes retratos de profesionales de la Medicina en clave de ficción. Como muestra y anticipo de las que podamos comentar más adelante, hemos elegido una reciente, particularmente atractiva y que representó el comienzo de la carrera cinematográfica de su directora, Patricia Ferreira, hasta entonces realizadora de televisión especializada en documentales. Se trata de Sé quién eres, estrenada en el año 2000.
Cuando nos disponemos a celebrar con una magna exposición la contribución como médico y político de don Filiberto Villalobos, es necesario que los salmantinos recordemos la obra que más le costó lograr a nuestro ilustre antepasado, el Hospital de los Montalvos.
Nos acercamos a Don Pedro Amat con el profundo respeto que nos merece una persona que lo ha sido, si no todo, sí muchas cosas en Salamanca, decano, rector y ante todo catedrático. Por nada del mundo quiere que se obvie su condición de profesor y el contacto con los alumnos y compañeros en torno a su gran pasión, la anatomía. La aparente seriedad que nos infunde inicialmente la diferencia de edad, se viene rápidamente abajo por la gracia y el salero que denotan sus respuestas. Responde con la claridad y la contundencia que proporcionan la lucidez mental y la felicidad de una carrera bien llevada, paso a paso, y apoyada siempre en la familia.
Preguntáronles en cierta ocasión a los escritores hispanohablantes Borges, García Márquez, Octavio Paz y al académico español Torcuato Luca de Tena cuáles eran las palabras más hermosas del idioma. Unos respondieron por el significado del concepto: arte, salud, amor, justicia, vida y otros por su belleza fonética: nenúfar, azul, melancolía, luz, miel, Andalucía. Yo añadiría frenesí y elegancia. Frenesí porque me da sensación de vértigo y cosquilleo en la nuca. Elegancia me suena a cisne, caballo español, perfume soberbio y señora estupenda. Para José Luis Arranz, cirujano plástico de pro, es la facultad de pasar por la vida como pisando sobre algodón, sin molestar. Tal vez una deformación profesional que denota sutileza y cuidado con lo humano, que no con lo humanista. Guzmán Tamame, amigo de mi infancia zamorana y ahora especialista de la senectud, aboga por el primum non nocere en cualquier momento y eventualidad de la vida.