Según el mito clásico, un titán de nombre Prometeo fue el artífice de los primeros seres humanos, y al robar a Zeus el fuego eterno con el que crear la vida desató la ira de éste. Mucho tiempo después, una joven de diecinueve años, ayudada por su pareja –el famoso poeta Percy B. Shelley–, rescató la leyenda y la convirtió en una de las obras literarias más llamativas del siglo XIX. Su título es «Frankenstein», y la versión cinematográfica más conocida, la dirigida por James Whale en 1931, traducida en España como El doctor Frankenstein.
El autor repasa en este artículo la historia de los cementerios de la ciudad y su papel en la salud pública salmantina
Salamanca Médica inicia el nuevo curso con un invitado especial. La posibilidad de entrevistar al prestigioso internista y hematólogo Ciril Rozman nos rondaba desde hace tiempo y su amabilidad lo ha hecho posible nada más proponérselo. A lo largo de estas páginas nos acercamos a unas de las personalidades médicas españolas más importantes del último medio siglo. Su sabiduría lejos de restringirse a las especialidades en las que ha brillado con maestría, se extiende a cuestiones profundamente humanas, que ningún médico debe pasar por alto.
El autor nos acerca en esta segunda parte del artículo a los detalles de la vida de los jóvenes que se encargaban del canto en la Catedral
En la más reciente película del australiano Peter Weir hay barcos, batallas, cañonazos, un carismático capitán al mando de una tripulación supersticiosa y una detallada descripción de la vida a bordo de un navío de la armada inglesa. Y en ese fragor destaca la fascinante figura de un médico, el doctor Stephen Maturin, que va ganando en importancia a medida que avanza la narración.
Durante este año se está celebrando el cuarto centenario del Quijote, el libro que escribió Miguel de Cervantes y que ha adquirido fama universal y ha sido traducido al francés, inglés, alemán, italiano, rumano, chino, japonés, persa… y a otros muchos idiomas más. Naturalmente, el indiscutible protagonista de la obra es el Hidalgo don Quijote de la Mancha, pero junto a él hay un personaje muy entrañable: su inseparable escudero Sancho Panza. Juntos los creó Cervantes y juntos vivieron emocionantes aventuras. No se concibe a Don Quijote sin su fiel escudero Sancho, y éste no sería nadie de no haber sido el escudero del Caballero de la Triste Figura.
Ronda estaba enriscada en la sierra, como una prolongación
natural del paisaje, y, a la luz del sol, me pareció
la ciudad más hermosa del mundo.
Juan Goytisolo
Pocos meses después de que se proclamara la II República, la solemne apertura del curso 1931-1932 en la Universidad de Salamanca corrió a cargo de Casimiro Población, el catedrático de Ginecología y Obstetricia del que ya hablamos en esta sección el número pasado.
El autor repasa la historia de la institución que formaba a los estudiantes, entre ellos de Medicina, que cantaban los Oficios en la Catedral
En este número nos atrevemos a alborotar la pacífica jubilación de Ángel López-Berges, uno de los grandes protagonistas de la pediatría salmantina de los últimos cincuenta años. Su sentido del anonimato se desmorona a medida que encarrilamos una larga y amena conversación, en la que sale a flote su profunda vocación por la Pediatría y el niño. Con su elegancia habitual, virtud que conserva intacta a los 85 años, y con verbo tajante, irónico y crítico, nos da cuenta de la satisfacción del deber cumplido. Sin alardes, pero con las ideas muy claras, López-Berges ofrece algunas claves de vida que no entienden de especialidades médicas. Son reflexiones de hombre a hombre.