Este convento está situado en la ronda del mismo nombre, que discurría paralela a la cerca medieval, muy cerca de la iglesia románica de San Marcos. Fue fundado a mediados del siglo XVI para religiosas franciscanas de la Orden de Santa Clara por el tesorero de Carlos V, don Cristóbal Suárez de Acevedo, y su esposa, doña Juana de Solís. De aquella fundación solo persiste la iglesia, muy modificada por la reforma de 1977.
El arzobispo de Toledo, que tuvo una influencia decisiva en la Corte, mandó construir este edificio tres años antes de morir
Se encuentra situada en la calle de Bordadores, en un ensanche o placita evocadora al lado de la Casa de los Ovalle, donde murió el rector Unamuno, en la confluencia con la calle de las Úrsulas frente a la estatua de don Miguel y al torreón del convento. Es la casa que se hizo para morada el gran arquitecto del renacimiento Juan de Álava o Juan de Ibarra, que a los efectos es el mismo, por lo que no cabe extrañarse de que desarrollara en ella todo su ingenio. Para mí, constituye la mejor muestra local de la arquitectura civil plateresca, solo superada por la fachada de la Universidad.
En el solar junto al aparcamiento del botánico se levantaba el Colegio de Cuenca, uno de los cuatro mayores de Salamanca
Catedrático de ‘Cosmografía y Física del Globo’, lideró una institución con cuatro frentes abiertos: la gripe de 1918, la colegiación obligatoria, la inexistencia de sede colegial y la falta de clínicas en la Facultad de Medicina
Una exposición pictórica, una velada musical y una conferencia magistral completan el programa diseñado para celebrar el nacimiento del Colegio en 1894
Actualmente es la sede de la Diputación Provincial y debe su nombre a que en un tiempo fue almacén de la sal. Su construcción data de mediados del siglo XVI y fue debida a don Rodrigo de Mexía, esposo de doña Mayor de Fonseca y Toledo, sobrina de don Alonso II de Fonseca, patriarca de Alejandría.
Una biografía breve, reuniendo unas hermosas semblanzas de don Darío Carrasco, ha sido publicada por don Luis Carlos TEJERIZO LÓPEZ en el libro La Real Academia de Medicina de Salamanca, Una crónica muy personal (Salamanca, 2006).
Fue fundado por una de las familias más influyentes, los Rodríguez de las Varillas
Ahora que estamos en el bicentenario de la Guerra de la Independencia parece oportuno y adecuado poner las miras en un descendiente directo de unas personas, — los Díaz— (como Miguel Díaz de Collantes) que tuvieron cierto protagonismo en aquella época en la villa de Salvatierra de Tormes. De aquella actuación pudiera haber nacido el gusto por la política a Eusebio Día y Díaz de Collantes, que fue diputado en las Cortes de la Primera Republica, en las de Amadeo I y en las de la Restauración, y que como diputado era conocido por el Charro de Salamanca. Si las semblanzas del anterior médico legan en momento adecuado, también las del que sigue llegan en buena hora, porque siendo don Emilio Firmat, muy amigo de don Miguel de Unamuno, este año que dedicado al tan insigne personaje, bien está exponer algo de sus amigos, aunque sea someramente.