Con una espléndida y variada filmografía a sus espaldas –en la que destacan títulos como Mi hermosa lavandería (1985), Las amistades peligrosas (1988), Café irlandés (1993) o La camioneta (1996)– y antes del rotundo éxito obtenido con La reina (2006), Stephen Frears había rodado un curioso filme sobre la inmigración en su Inglaterra natal, centrado en la figura de un patólogo nigeriano huido de su país. Aquí se tituló, inadecuadamente, Negocios ocultos, y tuvo menos repercusión de la que merecía.
Con motivo del tercer aniversario de nuestra revista Salamanca Médica esta página de arte, que cree para ella, se va a convertir en este número en una crónica de sucesos, acerca de cómo se divierten los jubilados, médicos, profesores y artistas, hablando de Medicina, Arte, Música y Literatura.
Don Arturo nació en Valladolid el 5 de septiembre de 1867. Su padre se licenció en Medicina en la Universidad de esa ciudad del Pisuerga, y eso explica que el feliz acontecimiento del nacimiento de su hijo pueda considerarse una circunstancia accidental. Pero quitando la naturaleza del suelo, en lo demás nuestro médico fue un completo salmantino.
La Cofradía de Nuestra Señora de Rocamador era una comunidad religiosa ilustre que ostentaba numerosos títulos concedidos por los muchos influyentes cofrades que pertenecieron a su claustro. Sus cuatro nominaciones eran las de Muy Noble, Antigua, Limpia y Santa. Parece que fue fundada por un caballero de la Orden de San Juan y a esta institución nos hemos referido someramente en uno de nuestros artículos donde tratamos el legado que estos monjes guerreros han dejado a la ciudad de Salamanca. A la Cofradía de Nuestra Señora de Rocamador pertenecían las familias más nobles de la ciudad, incluso un cardenal, Ascanio Colonna, fue cofrade de la misma.
A los 83 años, Alfonso Ledesma Jimeno conserva la “imponente sed de conocimientos ante la enorme fascinación del mundo de la locura”, la misma actitud que recién licenciado le llevó a abrirse paso firme en la Psiquiatría provincial y nacional. Lúcido, vibrante, con risa generosa, de intelectualidad inquieta, pensando incluso en nuevas investigaciones, ambiguo en ocasiones… nos recibe a pie de diván (no lo utiliza) para abrir su mente. Lo hace quien por experiencia conoce como pocos los recovecos propios y extraños de esa compleja estructura que nos diferencia de los animales.
Las comidas de las guardias del Hospital tienen una virtud, quizás la única, nos invitan a la reunión y a la charla, casi siempre distendida, a los profesionales que realizan las Urgencias. Siempre fue, espero que siga siéndolo, un buen momento para “cotillear” un poco y hablar de los problemas del Hospital.
Después de repasar los métodos detectivescos del doctor Gregory House, en la serie de televisión que lleva su nombre y se desarrolla básicamente en el marco de un hospital, puede ser interesante recuperar la figura de otro médico igualmente controvertido que intenta descubrir al culpable de un homicidio en el seno de una institución similar. Los enigmas clínicos se completan con persecuciones en un filme que, a pesar de haber sido realizado en la década de los setenta, deja un cierto regusto a cine clásico: Diagnóstico: asesinato, de Blake Edwards.
El arte
que no emociona
ni evoca
no es arte,
es sólo oficio.
BAUDELAIRE
En uno de los rincones más recoletos de la vieja Salamanca, en el territorio que perteneció a los repobladores procedentes de Castilla, se encuentra una pequeña iglesia a la que muy pocos salmantinos han tenido acceso. Sin culto, escondida, pasando desapercibida, en la actualidad pertenece a la Parroquia de San Juan de Sahagún y está dedicada a actividades pastorales juveniles para aquellos chavales que viven en el entorno de este templo del centro de la ciudad.
Seriedad, sencillez y trabajo, mucho trabajo. Son las claves de Vicente Moreno de Vega, sin duda uno de los médicos en ejercicio con más experiencia en Salamanca. Miles de enfermos, salmantinos y de fuera, entre ellos la madre de quien suscribe, procedente como otros muchos de ese norte extremeño que tanta huella ha dejado en él por el carácter de sus gentes. En el transcurso de esta entrevista se palpa esa pasión por la auténtica medicina, la que se fragua al calor de una sincera conversación entre médico y enfermo.