Se cita que tal vez Zacharias en el año 1595 con la ayuda de su padre construyó el primer microscopio (¡¡¡¡con 7 años!!!!), su padre habría muerto en 1592. Sin embargo ya en 1592 habían aparecido las primeras ilustraciones de insectos aumentados con este aparato, obra del dibujante flamenco Joris Hoefnagel, cuando Zacharias contaba únicamente cuatro años de edad, con lo que se supone que el invento ya existía.
Salamanca gótica, a juzgar por las muestras edilicias de carácter civil que han llegado hasta nosotros, debió detener un valor muy destacado; lo que respondía a diversas causas. De una parte, la Universidad había despegado con fuerza reforzando su prestigio con la dotación de nuevas cátedras y con el creciente y relevante número de sus alumnos. Las dependencias donde se realizaba la actividad académica se quedaron pequeñas, y tras ocupar temporalmente algunas casas que le había alquilado el cabildo, se vio en la necesidad de contar con edificios que estuviesen acordes con su prestigio; lo que dio lugar a las primeras edificaciones del gótico tardío.
El autor repasa la historia del centro sanitario llamado de la Pasión y Santa Susana fundado por la parroquia de Santiago en 1340
Fue fundada hacia 1190 como parroquia en el barrio de los toreses, y en el primer tercio del siglo XIII Alfonso IX la adjudicó a la Orden de Santiago. En el año 1268 el infante don Martín Alonso, hijo bastardo de aquel rey, y su esposa Dª María Meléndez de Sousa, supuesta infanta de Portugal, fundaron en ella un convento de Comendadoras de Santiago; pero lo que queda de aquella época apenas son pequeños restos al norte del actual coro.
En 1853 Sir Austin Henry Layard regresa de una excavación que realiza en la ciudad de Nínive, capital del antiguo reino asirio en el norte del actual Irak. Entre los diversos tesoros que trae de la biblioteca de Asurbanipal, del palacio de Sennaquerib, para el Museo Británico, se encuentra uno que le intriga especialmente, se trata de una pequeña pieza de cristal de roca pulido de aproximadamente una pulgada y cuarta (3,4 cms) con una superficie plana y la otra convexa, la pieza procede de una época en torno al siglo séptimo antes de Cristo. Layard consulta con Sir David Brewster, un famoso físico y especialista en óptica, quien, tras examinar el misterioso objeto, concluye que debió ser utilizado “para aumentar la imagen de objetos o para concentrar los rayos del sol”.
El autor repasa la historia del Hospital del Cabildo, en la Catedral Vieja, uno de los primeros que existieron en la ciudad Según Villar y Macías los canes con mascarones que se observan en el exterior de la Capilla de Anaya, en la fachada que da a la calle de Tentenecio, son los restos románicos
El estado de bienestar del que disfrutamos en la actualidad se debe a la asimilación de descubrimientos realizados a lo largo de nuestra historia remota o reciente. Hechos como el descubrimiento del fuego, la rueda, la fundición de metales, etc., se pierden en la noche de los tiempos, pero otros descubrimientos relativamente recientes con frecuencia pasan inadvertidos, tal es el caso sobre el que se pretende llamar la atención en este artículo.
Parece que el origen de este convento hay que buscarlo en una humilde ermita consagrada a Santa María, en la ladera del cerro de San Cristóbal, junto a la desaparecida iglesia de San Román y no muy alejada de la puerta de Santo Tomás de la cerca nueva. La primera abadesa, Dª Urraca, viuda de Fernando II de León, y un grupo de damas y huérfanas de la nobleza deciden “motu proprio”, en la primera mitad del S. XIII, agruparse en comunidad siguiendo la regla de la orden benedictina, pasando al poco tiempo a regirse por la orden de San Francisco; pero un incendio ocurrido en 1413 redujo a cenizas casi todo el convento, en el que perecieron algunas religiosas, salvándose los muros de la iglesia, los canecillos que sostenían los antiguos aleros, un Cristo y la crujía norte del claustro.
El autor recuerda el papel como alcalde de Florencio Pollo Martín
Gótico es un término de carácter peyorativo acuñado por Vasari, arquitecto, pintor y escritor del Renacimiento italiano, para designar un arte “bárbaro” o “anticlásico” desarrollado durante la Baja Edad Media, que no fue reivindicado como estilo con entidad propia hasta el S. XIX por el Romanticismo.