La hospitalidad ofrecida por el Colegio de Médicos de Salamanca en las páginas de su nueva revista nos permitirá ir componiendo, número a número, una galería de retratos de profesionales de la Medicina, tal como aparecen en películas, clásicas o contemporáneas, pero siempre destacadas por su interés cinematográfico.
Poder colaborar con una revista patrocinada y editada por el Colegio Oficial de Médicos de Salamanca supone para mí un honor y una gran satisfacción. En mi doble condición de médico y profesor universitario, creo firmemente que las actividades de ambas entidades, Universidades y Colegios han de coordinarse de una forma mucho más intensa que hasta ahora.