El Dr. Santiago Santa Cruz inicia una nueva etapa al frente del Colegio de Médicos de Salamanca “para seguir completando un proyecto que inicié hace cuatro años, pero que la pandemia trastocó en gran medida”. Lo hace acompañado por una Junta Directiva de continuidad en la que solo habrá una cara nueva, la de María José Fernández Nava, médico residente, que será la vocal de Formación. Trece de los catorce representantes formaban parte de la candidatura conjunta presentada por el presidente, y el único puesto al que optaban dos candidatos fue la Vocalía de Hospitales, que volverá a estar representada por la Dra. Pilar Sánchez Conde, tras ganar las elecciones celebradas el pasado 17 de septiembre frente al Dr. David González Calle.
Así, la Comisión Permanente de la nueva Junta Directiva está compuesta, además de por el presidente, por los doctores José Ramón González Porras (vicepresidente primero); Valentín Alberca Herrero (vicepresidente segundo); Rubén García Sánchez (secretario general); Sara Cascón Pérez-Teijón (vicesecretaria general) y Manuela Martín Izquierdo (tesorera). Los vocales son María Auxiliadora Velasco Marcos (Atención Primaria urbana); Pablo Baz Rodríguez (Atención Primaria Rural); Pilar Sánchez Conde (Hospitales); Gumersindo Rodríguez Vicente (Medicina Privada); José Antonio Mirón Canelo (Administraciones Públicas); María José Fernández Nava Calle (Médicos en Formación y/o en Promoción de Empleo); Victoriano Guinaldo Sanz (Jubilados) y Miguel Ángel Delgado Vicente (Tutores y Docentes).
En el centro de las prioridades durante esta nueva andadura del Colegio seguirá la promoción de la salud de los ciudadanos y la defensa del profesional médico. Así, como explica el Dr. Santa Cruz, continuarán las acciones que estimulen los hábitos saludables entre la población, como el ejercicio físico –con convocatorias como la carrera Corre con tu médico o las salidas de senderismo–, la alimentación adecuada, los autocuidados, la vacunación, etc., sin olvidar el cerco constante a la amenaza que suponen las pseudoterapias, “que no buscan más que el beneficio económico de algunos aprovechándose del sufrimiento de los enfermos”.
El otro gran bloque de trabajo será la lucha por una profesión que vive, como añade el presidente, “unos momentos de especial dificultad por la falta de médicos y por una Administración sanitaria que, en lugar de consensuar actuaciones, tiende a imponer sus criterios”. Así ha quedado de manifiesto de forma especialmente preocupante durante la pandemia por covid-19, en la que, por poner solo un ejemplo, “el orgullo que sentimos por la gran generosidad de los 196 médicos voluntarios en la atención de residencias de ancianos” contrasta con “la vergonzosa instrucción que llegó desde Sacyl de atender a estas personas infectadas en sus propios centros, evitando su traslado a los hospitales”, tal y como relata el Dr. Santiago Santa Cruz. Por eso, añade, continúa siendo muy importante “seguir luchando sin bajar la guardia contra esta pandemia”, en la que sí han encontrado la colaboración cercana del Ayuntamiento de Salamanca y la gran respuesta de la Policía Local.
Respecto a las condiciones laborales y profesionales del médico, el presidente del Colegio recuerda que llevan años reclamando un cambio de modelo asistencial público, que sea de calidad y sostenible y que fidelice a todos los MIR, pero en este punto tampoco han logrado la atención debida de la Consejería de Sanidad, ni siquiera en lo concerniente a la reforma de la sanidad rural que está en marcha. “Estamos muy preocupados por la calidad asistencial en los pueblos. Nuestros ancianos se merecen todo el respeto y agradecimiento, y no podemos abandonarlos en estas zonas de España, cada vez más vacías por la falta de oportunidades”, asegura el Dr. Santa Cruz, decepcionado porque “Sacyl no haya entendido que este Colegio tiene una actitud crítica constructiva y de colaboración” y porque “solo cuente con aquellos que no critican, donde hay amistades personales que se confunden con tareas profesionales; cualquier tipo de corrupción merma nuestras capacidades de avanzar ante los difíciles retos de una sanidad pública de calidad”.
Es urgente, como remarca el responsable del Colegio, “realizar ya un pacto sanitario de reordenación de la sanidad, basada en un modelo obsoleto tras más de 30 años en vigor y con una sociedad muy cambiada”, un pacto en el que los sanitarios tengan un papel protagonista y adecuado. “Es intolerable que se siga achuchando al médico y otorgando competencias médicas a enfermería”, añade el presidente, convencido, a pesar de todo, de que “con humildad y responsabilidad de todos –partidos políticos, Administración y profesionales– trabajaremos en la mejora del servicio más valorado por los ciudadanos: la sanidad”.
Respecto a los servicios que se ofrecen a los colegiados, el Dr. Santa Cruz recuerda el importante esfuerzo que ya se ha hecho en disponer de una administración colegial más eficiente y en la renovación y modernización tecnológica de gran parte de las instalaciones, una tarea que continuará en la nueva etapa con otras estancias, además de mejorar importantes servicios, como el asesoramiento jurídico y la defensa ante los tribunales, la denuncia de las agresiones y facilitar los mejores seguros de responsabilidad civil profesional.
También se trabajará para que toda la formación médica continuada obtenga los créditos europeos UEMS, además de materializarse la adhesión del Colegio a la Escuela de la Profesión Médica, un lugar de debate y soluciones en distintas áreas del ejercicio médico.
Por último, y no menos importante, el Colegio velará por la correcta puesta al día del nuevo hospital. Con numerosos servicios ya en funcionamiento, preocupan algunos desajustes, como el inicio de las consultas en el Virgen de la Vega hasta que se construya el nuevo edificio, la insuficiencia de espacios para descansar en las guardias o que todavía no esté lista la nueva cafetería para los sanitarios y las familias.
El Colegio de Médicos de Salamanca seguirá modernizando sus instalaciones y organizando actividades para promover hábitos saludables entre la población, como la carrera ‘Corre con tu médico’.
“Colaborar con el resto del equipo para mantener la protección y promoción de la salud de los ciudadanos, así como la salvaguarda de los valores fundamentales de la profesión médica, en especial a nivel deontológico, e involucrarse en los objetivos comunes del resto de vocalías, de forma especial de la Atención Primaria”. Estas palabras del vicepresidente primero del Colegio, el Dr. José Manuel González Porras, resumen la voluntad de todos los miembros de la Comisión Permanente para trabajar por la calidad del sistema sanitario, que es inviable sin la voz y el reconocimiento de los profesionales. En este sentido, el Dr. Valentín Alberca Herrero, vicepresidente segundo de la institución, aboga por dos objetivos primordiales en esta nueva etapa. Por un lado, “recuperar el prestigio y el reconocimiento de los médicos que se ha ido perdiendo con los años, y después de la pandemia todavía más, a pesar de los aplausos del principio y de todo el esfuerzo que se ha realizado en situaciones de verdadero estrés”. Y por otro lado, exigir una mayor colaboración con Sacyl, “porque hasta ahora el contacto ha sido unidireccional”. Como indica el vicepresidente, “a pesar de que el Colegio ha ofrecido su colaboración durante toda la pandemia, de forma efectiva y solidaria, la Junta de Castilla y León ha decidido ir por libre, al igual que ha hecho con la reforma que plantea en la Atención Primaria”. Urgente es también, como indica la vicesecretaria, la Dra. Sara Cascón, “mejorar las condiciones de trabajo de los médicos, con contratos dignos y mejor remunerados, así como la cotización de las guardias”, para lo que es necesario “aumentar cuanto antes la inversión en sanidad”.
“Hoy más que nunca tenemos que sentirnos muy orgullosos de nuestra profesión, y es lamentable que nuestros jóvenes médicos tengan que irse a otros países a trabajar”, añade la doctora.
Internamente, el secretario del Colegio, el Dr. Rubén García Sánchez, como coordinador del PAIME, aumentará la difusión de este programa de atención al médico enfermo, insistiendo en que es gratuito y totalmente confidencial, y además, como ha demostrado la pandemia, muy necesario. Del mismo modo, dará a conocer, con charlas en los centros de salud y en el hospital, las numerosas prestaciones de la Fundación para la Protección Social de la Organización Médica Colegial (FPSOMC), porque cada vez se está notando más “el desapego” de este programa por parte de los nuevos médicos residentes a nivel nacional. “La tasa de aceptación era generalmente del 100% y ahora hay colegios en los que no se supera el 5%”, asegura.
Del mismo modo, se avanzará en las prestaciones tecnológicas del Colegio, no sólo facilitando los trámites telemáticos sino difundiendo en tiempo real todas las novedades en cuanto a convocatorias o cursos de formación.
Por su parte, la Dr. Manuela Martín avanza que se ha constituido un grupo de trabajo de tesoreros de los colegios de médicos para conocer los problemas comunes que se plantean en las diferentes provincias y poner en común las soluciones que se van dando para avanzar al unísono. Aboga, igualmente, por que se refuerce la Atención Primaria y se difundan los distintos programas sociales al alcance de todos los médicos desde la Fundación.
Ante la situación que vivimos en la Atención Primaria en el medio urbano –situación conocida desde hace años y acentuada por la pandemia–, con escasez de médicos, cupos sobredimensionados y contratos precarios, proponemos:
Para ser eficientes y lograr una atención de calidad, necesitamos tiempo, medios, recuperar el control sobre las agendas y conseguir unas condiciones de trabajo dignas, que mejoren la relación médico-paciente.
El Colegio de Médicos puede y debe ser un lugar de encuentro de médicos de distintas especialidades, pero con un Código Ético y Deontológico común. Podrían debatirse temas de gran trascendencia en el momento actual, como el menosprecio y banalización del acto médico por parte de varios sectores de la población, permitiendo masificación de consultas o repartiendo pacientes ante la ausencia de profesionales, jugando con la salud del médico y del paciente.
Son múltiples los temas comunes que nos conciernen y que necesitan respuestas para conseguir una atención de calidad, temas de actualidad, como la nueva ley de eutanasia, o conocer a fondo el Código de Deontología Médica, el Programa de Ayuda al Médico Enfermo (PAIME) o las ayudas de la FPSOCM.
Convivimos con estructuras administrativas en Atención Primaria rural de los años 60, potenciándose en los 90 con los centros de salud que no se llegaron a desarrollar. Tras los recortes de 2008, nos hemos topado con una medicina del siglo XXI que no hemos sabido adaptar. A mayores, el Plan de Recuperación de Bruselas no augura un mejor futuro, ya que no contempla dotación presupuestaria para la AP. Estamos ante una situación de peligro de desaparición a medio plazo que hemos de evitar, con mayor dotación presupuestaria y plantillas equilibradas, además de:
El Colegio debe promover y potenciar la Atención Primaria y abrir un debate social y profesional con voluntad real para revertir esta situación. Contribuir a trasformar las áreas de salud donde sean punto de encuentro entre el sistema sanitario (AP y Atención Especializada) y los servicios sociales. Dar más protagonismo al profesional y acabar con la epidemia de ‘burnout’ que existe entre nuestros profesionales, que no pueden ser la ‘portera’ del sistema que asuma la saturación sanitaria actual por la disminución de los recursos. Y también luchar contra las pseudociencias.
En este momento, en el hospital nos encontramos inmersos en un traslado muy complejo. Por eso, desde la Vocalía de Hospitales trataremos de dar respuesta a los problemas que surjan en el día a día, aportando una crítica constructiva y defendiendo los intereses de los profesionales en el ejercicio de sus funciones.
Asimismo, queremos que los médicos conozcan las facilidades que les ofrece el Colegio de Médicos, fundamentalmente la posibilidad de realizar cursos de formación continuada. También les ofreceremos información sobre asuntos de importancia capital en los tiempos que corren: recertificación en el contexto de la Validación Periódica de la Colegiación, la digitalización de los medios tradicionales, las ayudas que podemos recibir tanto nosotros como nuestras familias en casos de necesidad e información relevante en torno a cuestiones éticas y legales en los nuevos retos que afrontamos durante el ejercicio de nuestra profesión.
Me gustaría que los médicos considerasen que el Colegio es algo suyo, que les protege y defiende en todas las facetas del ejercicio de su profesión y de su vida. En este sentido, me parece fundamental la labor de la Fundación para la Protección Social de la OMC, que es el órgano de solidaridad de todos los médicos y que no tiene ningún otro colectivo, aparte de nosotros. Gracias a esta Fundación se atiende y se da respuesta integral de protección social a los miembros de la profesión médica y a sus familias en caso de necesidad especial.
Para finalizar, me gustaría mencionar también la labor que se realiza desde el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME), que ha desempeñado un papel encomiable durante la pandemia y que lo sigue manteniendo en este momento con profesionales que han sufrido un importante desgaste durante la crisis sanitaria actual.
Debemos luchar desde el Colegio de Médicos de Salamanca por dignificar la profesión médica, cada vez más deteriorada. Hemos pasado de héroes a villanos ante los pacientes, porque consideran que no se les atiende debidamente, sufren cada vez mayores listas de espera y nos responsabilizan de las enormes carencias del sistema sanitario. Tenemos que reforzar el canal de comunicación con las aseguradoras para evitar abusos y atropellos. Y es necesario actualizar el nomenclátor a las condiciones actuales, tanto la cartera de servicios como los precios y los baremos de las compañías de seguros, con quienes se mantendrán reuniones de trabajo para superar estos desfases.
Mi objetivo será realizar una colaboración
positiva y saludable con los representantes de las distintas administraciones públicas, así como con las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) con actividades en Salamanca para que mejore la calidad asistencial y la seguridad de los pacientes. Específicamente, el Colegio y las instituciones públicas tenemos que estar atentos para evitar la introducción de terapias que no estén basadas en evidencias científicas.
El Colegio de Médicos debe estar presente para denunciar el colapso asistencial que ocurre en Salamanca en ambos niveles asistenciales como consecuencia de la cronicidad y la pandemia, y dada la escasez de recursos y de profesionales de Atención Primaria y Hospitalaria.
Una de las grandes preocupaciones son las inmensas listas de espera, agrandadas por la pandemia, y que afectan especialmente a las personas de mayor edad, entre ellos, nuestros compañeros jubilados que, tras haber formado parte activa en el proceso de relación médico-paciente, ahora parecen haberse hecho invisibles para la Administración. Han colaborado en la formación de compañeros que necesitaban ayuda, y es nuestra intención acompañarlos y paliar esta situación. Algunos, desgraciadamente, ya no están con nosotros, D.E.P. La pandemia tampoco nos ha permitido la organización de conferencias donde divulgar los problemas sociosanitarios de la población sénior. Este Colegio ya anticipó hace tiempo la situación sanitaria que se preveía con la jubilación masiva de profesionales. Debería disponerse de un plan a medio y largo plazo que, desde una EBAU igualitaria en todo el país a un plan de necesidad de formación de graduados en medicina y sus diversas especialidades, destacando la de Atención Primaria, permitiera anticiparse a lo que podría tener difícil solución en un no muy lejano futuro. También sería prioritario crear las condiciones laborales favorables para que los especialistas que formamos aquí no tengan que marcharse a otras comunidades o al extranjero.
Lo primero que quiero expresar es, ante todo, el agradecimiento por la oportunidad que el Dr. Santiago Santa Cruz y el resto de compañeros me han brindado para formar parte de la junta directiva del Colegio de Médicos de Salamanca.
Mis objetivos desde la Vocalía de Formación y/o Promocion del Empleo son, además de continuar con las iniciativas de mi predecesor y compañero, el Dr. David González Calle, acercar más el Colegio y todas las posibilidades que ofrece al grupo de médicos internos residentes de Salamanca.
Además, quiero estudiar y conocer la situación actual de los MIR de nuestro hospital respecto a cómo se sienten en su periodo formativo después de todo el trabajo realizado durante la pandemia, las posibles agresiones como profesionales de la salud que hayan podido vivir y cómo ha sido la formación impartida por sus correspondientes tutores durante la residencia.
Debemos trabajar en el nuevo escenario que ha dejado la pandemia. Definir la formación MIR y sus necesidades presentes y de futuro, estando vigilantes también ante el nuevo sistema de elección no presencial, que tantos problemas ha ocasionado este año. Hay que impulsar el papel de los tutores, ayudarles en su formación y trabajar en sus relaciones con los residentes, sabiendo que pueden contar con el Colegio como interlocutor. Sería conveniente organizar un encuentro regional de tutores y unidades docentes para avanzar en su reconocimiento y en las relaciones con las gerencias provinciales y autonómica. Debemos replantear la formación y la docencia con el nuevo paradigma creado, aprender de lo sufrido, y lo más importante, tener al paciente al lado, porque ha sido una barbaridad abandonar su atención presencial. Trabajar entre todos para saber cómo estamos y cuáles son las necesidades del médico y del paciente en el presente y en el futuro.
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