Encorvados o espondiloartrosis. Prevención

Por Iluminado Oliva

Cirujano

Las deformidades de la columna aumentan con la edad, pero también están relacionadas con hábitos posturales y sedentarismo. Prevenirlas requiere cuidar la postura desde la juventud, fortalecer la musculatura y mantener una vida activa

La espondiloartrosis (espondilo: columna vertebral) es una degeneración y desgaste de los cartílagos y los discos de este órgano.

Es sorprendente la cantidad de personas, sobre todo de edad avanzada, con deformidades vertebrales.

¿Por qué se producen?

• La cifosis —arqueamiento redondeado de la espalda, también llamada giba o chepa—, la lordosis —curvado hacia adentro de la columna— y la escoliosis —curvado hacia los lados— son un hecho cada vez más frecuente. El aumento de la supervivencia en nuestras sociedades es un factor, aunque puede ocurrir a cualquier edad. Con los años, las articulaciones van perdiendo movilidad, elasticidad, se desgastan (artrosis), y también los discos intervertebrales.

• Hay varias patologías que favorecen este fenómeno: las artritis de muy diferentes causas, los traumatismos, alteraciones congénitas, la osteoporosis (formación de poros, descalcificación de los huesos y pérdida de densidad), la sobrecarga, etc. Pero en otros casos son posturales: hábitos inadecuados, caminar encorvados por comodidad, como ocurre, por ejemplo, con las personas sordas, para oír mejor a los otros.

El diagnóstico es habitualmente sencillo: nada más ver las posturas, pueden ayudar las radiografías, tomografías o la resonancia magnética, sobre todo para conocer las lesiones nerviosas que produzca el encorvamiento.

Son muchas las patologías que puede acarrear: alteración estética, dolores vertebrales, alteraciones respiratorias (peor ventilación pulmonar), dificultad para caminar, tromboembolias venosas, etc. En los casos más avanzados, incluso puede ser invalidante, impidiendo total o parcialmente la marcha.

Las terapias son muy variadas: tratar las artritis del tipo que sean cuando estas sean la causa, fisioterapia, colocar corsés, analgésicos, calor seco sobre las zonas doloridas, etc. En algunos casos necesita cirugía.

PREVENCIÓN: En varios casos la espondiloartrosis se puede evitar: cuidar la postura desde la juventud, procurar caminar erguidos, realizar ejercicios para enderezar la columna y fortalecer la musculatura, andar “como los soldados”, fisioterapia, natación, evitar el sedentarismo, etc. Puede ayudar a los afectados el marchar con un palo o bastón rígido detrás de los hombros recogido con los brazos, para, poco a poco, ir enderezando la columna.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.